Siempre he admirado la capacidad de algunas personas que de manera natural y fluida establecen relaciones de negocio y más aún a los que tienen la agilidad para asociar y vincular contactos profesionales. Y me he preguntado ¿esta habilidad es innata? o ¿es una competencia desarrollada?

Ante esta disyuntiva me vienen diferentes estilos de personas que tienen la habilidad natural y la habilidad adquirida y he estudiado para cada caso los rasgos diferenciadores.

Personas con habilidad innata:

Sin tener una cualificación académica destacada gozan de buenos empleos o incluso han montado negocios y les va fantásticamente bien. En cambio otros con grandes perfiles académicos tienen un resultado más modesto.

¿No os ha pasado lo mismo a vosotros? El caso es que el conocimiento, un buen currículo académico aunque ayude, no te garantiza el éxito y la felicidad en la vida por sí solo. El genoma del éxito lo tienen aquellas personas con una gran capacidad para generar y atraer oportunidades para ellos mismos. A estas personas yo les llamo “buenos networkers” y sus rasgos más característicos además de los comúnmente conocidos como hábiles socialmente, que suelen ser el centro de atención, que escuchan más que hablan y que ayudan a los demás,… siguen la regla platino en vez de la regla de oro.

La regla de oro dice “trata a los demás como te gustaría que te trataran”, en cambio la regla platino: “trata a los demás como ellos quieren ser tratados”, como veis es un matiz muy diferente porque el buen networker invierte su tiempo en conocer a la persona y en adaptarse a cada una de ellas sin perder su personalidad. Somos seres emocionales y hacemos clic con aquellos que saben entendernos y que son positivos y siempre tienen algo que aportar. El buen Networker es como un imán que atrae oportunidades.

Es generoso, optimista, de carácter vital, afable. Ante cualquier dificultad, su respuesta es equilibrada, evitando la postura enfrentada. Perciben a los demás de un modo positivo y tienden a pensar que la mayoría de las personas son amistosas, honestas y dignas de confianza.

El buen Networker es AMABLE. Y esta característica es un factor medido porque es un comportamiento

Y para ilustrarlo mejor acudo a la medición contrastada de los  rasgos que definen la personalidad y que están analizadas y medidas por el test NEO PI  , utilizado para evaluar las cinco grandes dimensiones de la personalidad, una de ellas la amabilidad que, junto a extraversión, evalúa las tendencias interpersonales de los sujetos.

La amabilidad es un rasgo que define al buen Networker y para una mejor explicación incluyo las 6 dimensiones que abarca este factor:

 

  • Confianza. Las personas con puntuaciones altas en Confianza suelen tener una buena opinión de los demás, viéndolos como dignos de confianza y con buenas intenciones, mientras que aquellos que obtienen bajas puntuaciones perciben a los demás como deshonestos y peligrosos, y se muestran desconfiados y cínicos. Quienes obtienen altas puntuaciones en esta escala tienden a ser francos y honestos en su trato con los demás, mientras que los que puntúan bajo en Franqueza son menos directos, y tienen una mayor tendencia a manipular o engañar a los demás

 

  • Altruismo. Las persona altruistas son más generosas, corteses y consideradas con los demás, se muestran menos egoístas, más predispuestas a ayudar y con mayor tendencia a preocuparse por el bienestar de los demás. Por el contrario, las personas que puntúan bajo en esta escala son más egoístas, desconsideradas, menos generosas y con una mayor tendencia a centrarse en sus propios intereses y no tener en cuenta los de los demás.

 

  • Actitud conciliadora.Esta dimensión mide la actitud de las personas ante situaciones conflictivas. Quienes obtienen puntuaciones altas tienden a ser más sumisas, dóciles y prefieren resolver los conflictos mediante la cooperación, mientras que quienes puntúan bajo son más agresivos, vengativos y pendencieros.

 

  • Modestia. Las personas modestas tienden a estar más centradas en los demás y a ser más humildes, mientras que los que obtienen puntuaciones altas en esta dimensión son arrogantes y con tendencia al auto-engrandecimiento, pudiendo tener, en casos extremos, personalidades narcisistas.

 

  • Sensibilidad a los demás.Esta dimensión hace referencia a la tendencia de las personas a dejarse llevar por sus emociones en sus actitudes hacia los demás. Las personas que puntúan alto son más compasivas, mientras que las que obtienen puntuaciones bajas son más duras y frías.

 

Las personas con puntuaciones altas en Amabilidad son más altruistas y están más dispuestas a ayudar a los demás; pero no solo a sus amigos o familiares, sino a cualquier persona que pueda necesitar ayuda.

Cuando se ha obtenido una puntuación muy baja, la persona se considera a sí misma muy poco agradable y hasta antipática. De esta forma, probablemente será vista como muy egocéntrica y suspicaz respecto a las intenciones de los demás, y en general muy poco cooperadora. Por tanto, probablemente será una persona poco popular debido a su escasa amabilidad. Sin embargo, a la hora de luchar por sus propios intereses o realizar análisis con precisión puede verse muy beneficiada por su actitud escéptica y crítica.

 

Cuando se han estudiado las puntuaciones bajas se llegan a unas conclusiones que resumo a continuación:

 

  • Para un nivel bajo de Confianza: La persona tiende a ser algo cínica y escéptica con los demás, ya que suele pensar que las personas son poco honradas y que en sus intenciones se esconde algún peligro.

 

  • Un nivel muy bajo de Altruismo: Se caracteriza por centrarse más en sí misma que por prestar ayuda a los demás. Además, se muestra bastante reticente a implicarse en los problemas ajenos.

 

  • Un nivel bajo de Actitud conciliadora: La persona es poco conciliadora, por lo que en ocasiones puede mostrar su agresividad. Además, prefiere competir a cooperar y no suele rechazar las expresiones de ira cuando las considera necesarias.

 

  • Un nivel bajo de Modestia: Se cree algo superior a los demás, quienes a su vez pueden considerarle una persona bastante engreída y arrogante.

 

  • Un nivel muy bajo de Sensibilidad a los demás: Es muy insensible y poco inclinada a la compasión. Se considera a sí misma una persona muy realista que toma sus decisiones basándose en la pura lógica.

 

Con esta información he pretendido informar, a quien lea este artículo,  para que tenga la oportunidad de autoevaluarse y tomar decisiones respecto a dónde quiere situarse en su relación con los demás ya que estas dimensiones se pueden desarrollar si se quiere.

Tal vez la pregunta que se hagan quienes estén algo alejados del perfil del buen Networker sea ¿para qué quiero ser un buen networker? y mi respuesta es: Para generar buenas relaciones; y llevado a los negocios para conseguir mejores resultados, más clientes y en definitiva más beneficios.

Y ahora soy yo quien realiza la pregunta. ¿merece la pena intentarlo? Por supuesto, SI.

La amabilidad exige un autocontrol que no es fruto precisamente de una actitud débil, sino por el contrario de una decisión firme de no querer dejarse dominar por los  estados de ánimo

En mi humilde opinión, que  poco cuesta ser amable y cuánto cambiaría el mundo con unas mayores dosis de este agradable bálsamo.

¡Gracias por ser amable!.

 

 

 

Charo Miguélez
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